Nacho Vegas es uno de esos artistas que, guste o asuste, expone su discurso con una potencia y urgencia muy por encima de la media. Hagan la prueba: no es posible escuchar El Manifiesto Desastre mientras se hace cualquier otra cosa (ya sea completar sudokus, planchar los calcetines o escribir e-mails). Sólo por esto ya es distinto del 95 por ciento de los álbumes que se editaron en 2008.
Estamos ante su cuarto trabajo en solitario, aunque también habría que contar los que grabó a medias con Enrique Bunbury y Christina Rosenvinge (Vegas siempre ha criticado que en España las colaboraciones se vean como discos menores). Es uno de los pocos artistas surgidos del “indie” de los noventa que ha crecido con cada nuevo disco.
Info telonero: “A propósito de Garfunkel” (BCore, 2008) ha sido uno de los discos más escuchados, más disfrutados, más coreados en los conciertos y más vitoreados en los medios de la pasada temporada. Su epílogo, el EP “La Invasión de los Ultracuerpos” (BCore, 2008) fue tan brillante como corto en duración. “La dimensión desconocida”,es su segundo tgrabajo que aporta otro buen puñado de canciones entrañables, de letras ingeniosas, de melodías pulcras y de sensaciones reconfortantes.